La sociedad llega a los límites del aguante

A PUNTO DE EBULLICIÓN.

Está nación se encuentra a punto de ebullición, la sociedad llega a los límites del aguante, en estos momentos en los que el gobierno pretende asustar a los colombianos con el tercer pico de la pandemia para obligarlos a permanecer en sus casas a costa de sus ingresos, sobre todo para los independientes quienes tienen que cerrar sus negocios, para los informales quienes tienen que dejar su día a día, para las pequeñas y medianas empresas que tienen que parar sus endebles producciones causando hambre en los hogares del país.

Siendo este el último ingrediente que necesita el caldo de la revolución que durante más de cincuenta años se vienen cocinando, es una cocción en la que la olla se ha venido llenando con alzas constantes, promesas incumplidas, corrupción campante, desapariciones de civiles, desplazamientos forzados, muertes de indígenas y líderes sociales, personas que viven hacinadas en clases sociales estratificadas, con pésimos sistemas de salud, educación, transporte, vías y demás ofrecidos a cuenta gotas agrediendo  la dignidad de  los colombianos sometidos por la opresión del estado.

Colombianos y colombianas que se han revelado en el transcurso de la historia pero han sucumbido a sus propias ambiciones corrompiéndose al interior de sus movimientos de liberación, perdiendo el sentido social que los motivo en la industria del narco tráfico y el paramilitarismo convirtiéndose en poderosas bandas organizadas del crimen, lo que también tiene a los colombianos aburridos, jartos, hastiados, indignados, iracundos, por tener que soportar con su trabajo honrado estas mafias camufladas en la constitución de la que se aprovechan para justificar desde la izquierda y la derecha los atropellos que vienen cometiendo con la sociedad.

El estado actual representado en los mal elegidos poco se diferencia de los que ya hicieron historia y pretende hacer reformas con nombres rimbombantes, amparadas en la pandemia, para sacar de los bolsillos de los colombianos las migajas de pan con las que se están alimentando.

Amparados en la pandemia están robando hasta con las vacunas, las negociaciones a este respecto son de absoluta reserva y han comenzado a fallar en las entregas de las mismas, las metas planteadas por el gobierno se esfumaron antes de empezar y ahora están acudiendo a los alcaldes y gobernadores para que maquillen los resultados y los oculten de los medios de comunicación nacionales, que siempre les han servido de plataforma publicitaría y los que en las actuales circunstancias de incumplimiento con el programa de vacunación nacional se convierten en un arma de doble filo para el estado, que quiere evitar a toda costa que la opinión pública conozca el desastre para la salud y la economía del país causado por la ambición de los mal elegidos que han contagiado de corrupción todo el proceso desde directores y gerentes hasta la personas encargadas de vacunar de las que ya se conocen cientos de denuncias por la farsa y el engaño al momento de aplicar las vacunas, vacunas que seguro se están vendiendo en un mercado negro surgido de la necesidad y angustia de los colombianos que quieren ser inoculados lo más pronto posible y están dispuestos a pagar para conseguirlo, asustados por los mal elegidos que por llenarse los bolsillos son capaces de encerrar a un pueblo diciéndole que es por su bienestar que deben hacerlo.

Pretenden cobrar impuestos a los asalariados en vez de reducir los sueldos de la burocracia corrupta del gobierno que por estos días se van a sesionar en Miami, EEUU,  pretenden comprar por un dineral que no cabe en la cabeza de los nacionales, veinticuatro aviones de guerra en vez de construir más hospitales con más camas UCI para recibirle a la pandemia todos los picos que nos quiera dar, pretenden crear mas puestos en la Contraloría con salarios altísimos dizque para evitar la corrupción, pretenden mantener aisladas las familias por la pandemia como solución al problema en vez de cumplir y acelerar el plan nacional de vacunación para evitar la quiebra inminente de la industria, comercio y servicios en el país,  pretenden disimular hablando de percepciones para enmascarar la realidad del país que retrocedió en cuanto a seguridad a los tiempos de la guerrilla y los paramilitares, acompañados por un ejército y una policía ineficientes que siembran el terror en el territorio nacional.

Hasta donde pensaran estos mal elegidos que un pueblo con hambre, sin oportunidades y oprimido por las reformas de las ratasquillas podrá soportar tanta puñalada trapera, como la aprobación de una prima mensual para los magistrados del tribunal y sus empleados mediante decreto 272, del que nada se sabía y que evita el carácter de salario para evadirlo del impuesto, hasta donde pensaran Molano, Ruiz, Carrasquilla, Duque, Ramírez, que pueden seguir abusando con la comida y la salud de la comunidad, serán estos apellidos los encargados de avivar la brasa que haga llegar a punto de ebullición  la olla en la que se encuentran los colombianos cocinándose en un caldo que los mal elegidos han venido consumiendo en grandes raciones sin poder complacer su exagerada gula, manteniendo el caldero a ras y con las consabidas reformas abusivas que quieren imponer van a lograr que se rebose.

Dentro de la película surgen las opiniones  de los partidos de oposición,  inclusive el partido de gobierno  que han manifestado abiertamente su posición contra de la reforma tributaria, poniéndose en favor del pueblo, preocupados por el bolsillo de las clases media y baja, por los pensionados y toda la gente que es pueblo en capacidad de votar, porque esto se convirtió en un caballito político en el que ningún partido  se va a dejar de montar, sobre todo ahora que inician las campañas electorales con la puesta en escena de los delfines o de los experimentados tiburones que ven una oportunidad de acumular posibles votos a su favor cubriéndose con el manto de protectores de la sociedad colombiana.

La reforma a pesar de tener a la mayoría de los partidos en contra seguirá su curso de aprobación, pero de manera consensuada, según palabras de los ratasquillas quienes ahora dicen que  está abierta la participación y el dialogo para conseguir un punto de acuerdo que beneficie a los colombianos de a pie, en lo que seguro puede ser otra bien montada película de engaño y artimañas bien libreteada, en la que unos artículos se aprobaran, otros se cambiaran, otros se eliminaran, y todos felices  y de ser así la posibilidad de lastimar aún más a los colombianos será muy alta, una vez la mermelada del gobierno sea untada sobre los mal elegidos, se volverán a evidenciar los altos niveles de corrupción que puede favorecer los intereses escondidos de la reforma tributaria, los mal elegidos tienen la oportunidad histórica de bajar la olla de la caldera de lo contrario esta reforma se convertirá en la gota que derramó el caldo que por tantos años se ha venido cocinando en Colombia y que está cerca del punto total de ebullición para regarse por las calles del país en una justa protesta que ponga fin a los abusos de una clase política cuya ambición hizo que una sociedad cansada de que la expriman se desborde por el territorio reclamando y defendiendo sus derechos.

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