Si no hay emoción, no se consolida la memoria. Pentadios

Los jóvenes investigadores de la UNAL dialogan sobre la integración entre diseño, ciencia y pedagogía que da origen a Pentadios, un juego para pensar estratégicamente. Foto: archivo Unimedios.

Pentadios, el juego que permite aprender matemáticas sin miedo a equivocarse

Bogotá17 de octubre de 2025Creado por DMH/LOFN.° 292

Un grupo de 5 animales colombianos en peligro de extinción cobran vida en un tablero 3×3 casillas donde no hay azar, solo decisiones. Así es Pentadios, el sistema de juegos diseñado con el apoyo de 3 estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) que combina matemáticas, neuroeducación y conciencia ambiental. El proyecto se presentará en el 13º Encuentro Juvenil de Matemáticas que se realiza en Bogotá con la participación de más de 60 instituciones educativas de Colombia, Ecuador, Guatemala y Venezuela.

Con Pentadios la emoción se convierte en motor del aprendizaje. Sobre un tablero de 9 casillas, la rana dardo dorada, el tití cabeciblanco, el oso de anteojos, el murciélago nariz de hoja y la tortuga del río Magdalena son los protagonistas de un universo en donde cada movimiento es una decisión y cada partida una lección de pensamiento estratégico.

El sistema de juegos abstractos fue desarrollado por el Centro de Orientación de Inteligencias y Neuroentrenamiento (COIN), con la fundamental participación de los estudiantes Alan Yeray Cortés Sarmiento, de tercer semestre de Diseño Industrial; Estefanía Cortés Casas, de sexto semestre de Terapia Ocupacional; y Erfán Andrés Triana Duque, de sexto semestre de Ingeniería de Sistemas, como parte del equipo creativo y de investigación que contribuyó activamente al desarrollo conceptual, visual y pedagógico del juego.

Pentadios es una plataforma para experimentar con la matemática de manera tangible y emocional. “El tablero se convierte en un laboratorio donde exploramos estrategias, probabilidades y caminos posibles sin sentir la presión de un examen. Cada movimiento es una ecuación silenciosa que enseña a calcular, anticipar y tomar decisiones”, explica Alan Yeray”.

Su compañero Erfán complementa: “el tablero es como Google Maps. Cada pieza busca el mejor recorrido en una red de posibilidades. Estamos entrenando el pensamiento algorítmico sin usar código”.

El sistema está formado por 5 juegos deterministas, es decir sin participación del azar. En lugar de depender de los dados, los jugadores deben planificar y anticipar sus movimientos. Detrás de cada partida hay una base matemática sólida: la teoría de grafos permite representar las jugadas como una red de caminos posibles; la combinatoria analiza todas las maneras en que se pueden organizar las piezas y estrategias; y la probabilidad epistémica evalúa lo más probable según la información que el jugador conoce en cada momento. Así, Pentadios traduce conceptos abstractos en una experiencia lúdica, clara y estimulante.

Aprender jugando

La estudiante Cortés aporta la mirada neuroeducativa, es decir, una forma de entender cómo aprende el cerebro a través de la emoción y la experiencia: “cada dinámica estimula las habilidades mentales que usamos todos los días, como planear, concentrarse, adaptarse a los cambios y controlar los impulsos, pero lo hace desde la emoción, la curiosidad y la interacción. Aprendemos jugando, y lo que el juego entrena permanece”, explica.

Para ella, el valor del proyecto también está en la creación de ambientes seguros para aprender: “en el juego los errores se transforman en oportunidades para pensar distinto, para adaptarse y para entender que la estrategia no es rigidez, sino creatividad”.

A su vez, Alan refuerza esta idea desde la neurociencia, explicando: “cuando uno tiene una emoción es cuando empieza el aprendizaje. Si no hay emoción, no se consolida la memoria. Por eso en Pentadios el conocimiento no se transmite, se siente y se recuerda”.

El proyecto se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas al transformar la enseñanza de las matemáticas en una experiencia vivencial (ODS 4: Educación de calidad), al integrar diseño, ingeniería, pedagogía y neurociencia en una propuesta de innovación educativa (ODS 9: Industria, innovación e infraestructura), y al promover la sostenibilidad mediante el uso de materiales responsables y la reivindicación de la biodiversidad como símbolo de equilibrio y supervivencia (ODS 12: Producción y consumo responsables).

Cada partida narra una historia: la de estos 5 animales en peligro que se transforman en “dioses” del tablero. “El oso de anteojos representa la visión y la estrategia; la rana dardo dorada, la precisión y el manejo del riesgo; el tití cabeciblanco, la cooperación y la agilidad; el murciélago nariz de hoja, la percepción; y la tortuga del río Magdalena, la paciencia y la continuidad”, explica Alan.

A través de sus figuras, los jugadores se acercan a una conciencia ecológica desde el juego y la metáfora. “Queríamos que el aprendizaje tuviera alma, que la gente comprendiera que detrás de cada ficha hay un ser vivo y una historia de adaptación. Así, la matemática también se convierte en una forma de cuidar”, agrega.

De los desafíos a los sueños

El 13º Encuentro Juvenil de Matemáticas, organizado por el Colegio Bilingüe Abraham Lincoln, el Gimnasio Moderno y la Universidad Sergio Arboleda, se ha consolidado como un referente en la formación matemática juvenil y en la promoción de la creatividad científica. El evento cerrará con la conferencia “De los desafíos a los sueños: amistad y disciplina como ecuación de la vida”, a cargo del estudiante Alan Cortés, invitado especial por el colegio organizador.

En esta charla, él compartirá su experiencia como joven neurodivergente, es decir alguien cuyo cerebro aprende y procesa la información de manera distinta a la convencional. En su caso, una condición de aprendizaje que dificulta la lectura y la escritura lo llevó a descubrir en los juegos una forma diferente, y efectiva, de comprender el mundo, aprender matemáticas y transformar su manera de pensar.

“No estudié en el colegio tradicional porque tengo una condición que me dificulta la lectura y la escritura. Aprendí matemáticas a través de los juegos. Ellos me enseñaron a ver patrones, relaciones y estrategias. Fue mi manera de entender el mundo”, relata el joven estudiante, quien en septiembre pasado obtuvo el segundo puesto en el Torneo Mundial de Pair Go con hándicap, realizado en Osaka (Japón) durante la Expo 2025, un logro histórico, pues en la última década ningún participante latinoamericano había llegado a los primeros puestos y esta es la primera vez que una dupla colombiana lo consigue.

Su mensaje, una ecuación entre amistad, disciplina y curiosidad, busca inspirar a otros jóvenes a creer en sus propias rutas de aprendizaje. “La conferencia es una invitación a descubrir que la educación no siempre nace del aula, sino también del juego, la emoción y los vínculos humanos”, anota.

Respaldados por el COIN, los creadores de Pentadios trabajan en llevar el sistema a aulas escolares y espacios comunitarios. Desde allí promueven una educación que integre ciencia, arte y ética.

Con esta participación, los estudiantes reafirmarán el papel de la UNAL como semillero de innovación y pensamiento interdisciplinario. Además, esperan replicar la experiencia dentro de la comunidad universitaria, promoviendo nuevas formas de aprender, jugar y pensar desde la ciencia.

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