El cierre de la plaza de mercado, es el más reciente hecho por el que de nuevo el señor alcalde de Soacha se vuelve a hacer sentir en medios nacionales, una plaza llena de ratas desde las cuatro de la mañana hora en que llegaron los funcionarios de la Secretaría de Salud junto con la policía a impedir el acceso de los comerciantes tradicionales a la mencionada plaza.
Según la Secretaría de Salud el lugar estaba en muy malas condiciones de salubridad, los alimentos que allí se expendían estaban contaminados con pesticidas y raticidas y a pesar de esto se encontraba infestado de roedores y toda clase de bichos, por lo que el lugar no era apto para el expendio de alimentos de consumo humano.
Una plaza de mercado que nunca fue bien utilizada, ya que en su interior era ocupada en menos de la mitad de su capacidad, debido a que los comerciantes en su mayoría se ubicaban en la parte exterior, usando carretillas o improvisados puestos de mercado que eran armados en las mañanas y en la noche se guardaban en el interior de la plaza, sin ningún tipo de prevención sanitaria los alimentos eran dejados a merced de las plagas para ser vendidos al día siguiente.
Durante los años que funciono esta plaza de mercado estuvo en total abandono de los alcaldes y administraciones correspondientes, tiempo en el cual los comerciantes por posesión creyeron tener derecho sobre el predio y entablaron una demanda contra el municipio para adueñarse del sitio, pero la justicia fallo en favor de Soacha que destinará el lugar como un gran centro gastronómico de la ciudad, proyecto que será dirigido por Epuxúa, otra empresa en la que seguramente debe tener algo que ver el alcalde de Soacha, igual que en Catastro Avanza.
La protesta por el cierre de la plaza fue inmediata y los comerciantes se hicieron sentir impidiendo al tráfico de vehículos en la Autopista Sur, la protesta sirvió para que el cierre de la plaza fuera un hecho a nivel nacional, en el que se dejo al descubierto el atropello de las autoridades el día del cierre y después en los enfrentamientos de los comerciantes con el ESMAD que tuvo que intervenir con fuerza desmedida para despejar la Autopista Sur.
Según Saldarriaga los comerciantes ya habían sido notificados del cierre y de su reubicación en un sitio llamado la Galería Comercial ubicado en Ciudad Verde, sitio que aún esta fuera de funcionamiento y como todo lo que inicia el señor alcalde de Soacha se va a demorar mucho más de lo previsto para su puesta en marcha.
Según los comerciantes se habían realizado unos acercamientos con la alcaldía, pero ninguno sabia de la decisión de cierre, por lo que la mañana del 27 de marzo fueron sorprendidos por esta orden, según ellos fueron atropellados y los alimentos en su mayoría en buen estado fueron procesados como basura, causando una gran pérdida económica a estas personas, como ya es costumbre para el señor alcalde con los ciudadanos de Soacha que este año por cuenta del predial también sufrirán otra gran pérdida económica.
Como también la están sufriendo los comerciantes y habitantes de la calle 30 en San Mateo, quienes han tenido que soportar una obra que ya esta desfasada en tiempo y con sobrecostos por su demora, algo en lo que es experto el alcalde municipal, obra que ha causado un gran deterioro en mercancías y estructuras comerciales y viene afectando las viviendas circundantes por el exceso de material particulado que también afecta la salud de todas las personas en el sector con constantes afecciones de tipo respiratorio, de lo que también resulta afectado el bolsillo de la comunidad en el sector.
El municipio crece aceleradamente en población y por lo tanto tiene déficit en soluciones, lo realizado por Saldarriaga siempre está atrasado, resulta insuficiente, demasiado costoso y lejos de beneficiar a la sociedad soachuna, los puentes peatonales de acceso a las estaciones de Transmilenio son el mejor ejemplo de la inoperancia del señor alcalde, espacios que como la plaza de mercado son propiedad de los comerciantes informales, hay en sus entradas y salidas y durante su trayecto muy poco espacio para el transeúnte, llenos de mercancías que ocupan el espacio público en un caos que imposibilita el andar de la sociedad soachuna que se siente insegura y atropellada, sin que las nominas paralelas que ha creado el municipio para encargarse de esta situación sean efectivas en su proceder.
Las chaquetas amarillas de la administración son portadas por personas que también buscan sobrevivir con la oportunidad de empleo que les brinda la administración, por esto sus acciones en contra de los vendedores informales y ambulantes que ocupan el espacio público son coma las acciones del alcalde, sin trascendencia, en cuanto a la solución de los problemas de movilidad que se presentan en estos puentes en los que se refleja el caos que vive el municipio.
Estas personas encargadas de mantener estos espacios libres, son insultadas, agredidas y amenazadas por personas que también se sienten insultadas, agredidas y amenazadas en su sustento. Por lo que defienden sus derechos, un conflicto sin final que por años ha carecido de voluntad política, carácter administrativo y opciones de reubicación, siendo mejor utilizado como fortín electorero cada cuatro años, justo como se va a ver en las próximas elecciones municipales y departamentales.
Para las que el señor Saldarriaga ya tiene candidata, seguro con la esperanza de poder entregar lo atrasado que trae en un gobierno amigo que le permita salir incólume de su administración sin que se investigue las causas de las demoras y sobrecostos en todas las obras que inicio, así como en los proyectos que termino y con los cuales perjudico a la ciudadanía soachuna, el mejor ejemplo de esto, el impuesto predial, con el que se creo una deuda impagable para los propietarios y propietarias de inmuebles en el municipio, que en dos años se vieron abocados a dejar de pagar dicho impuesto por el incremento salvaje de más del 500% al que fueron sometidos por Saldarriaga.
Es una fortuna para Soacha que termine este año el nefasto gobierno de Juan Carlos Saldarriaga, quien será de pésima recordación en el municipio, cuatro campañas a la alcaldía para terminar endeudándola con sus contribuyentes, para terminar abucheado, desprestigiado y odiado por dejarle al municipio y a sus ciudadanos una deuda que será impagable.
