Ahora que el pueblo grita es cuando todos quieren saber ¿dónde están? porque siguen sentadotes en sus escritorios dizque trabajando desde lo virtual, con sus neveras, alacenas y despensas llenas, con sus familias protegidas en casas llenas de comodidades, con sus hijos viendo la situación del país en televisión extranjera, ¿dónde están los padres de la patria?, senadores y representantes, que salgan de sus curules, como si estuvieran buscando votos, es hora de estar a la cabeza de sus electores, representándolos en la calle, tomando las banderas de la sociedad, asumiendo las propuestas de las protestas, sentados con el comité organizador del paro en las mesas de concertación, consensuando al país y al gobierno, Senadores, Representantes, es hora de marchar con su gente, de pararse en el frio pavimento de las ciudades, en el barro de los caminos del campo, de mojarse bajo la lluvia, de caminar y acompañar a la sociedad que los coloco en esos puestos para que legislen en favor de un país y de una nación.
Esto es más que ver y escuchar a través de una pantalla de computador a los miembros del comité organizador del paro, a las agremiaciones, federaciones y organizaciones afectadas por la actualidad social del país y a todos los que pretenden representar a la sociedad colombiana, sociedad que tienen sus representantes y senadores en el Congreso de la República, que deberían estar en estos momentos ayudando a redactar el documento del pueblo, para representarlo y discutirlo con el gobierno, pero están escondidos, acobardados, en silencio cómplice con las muertes y desapariciones de los miembros de la fuerza pública y de la sociedad civil, sin pronunciarse, parece que poco les importa desde su cómoda situación, el hambre que promueve esta manifestación de indignación y dolor de patria que camina y lucha en las calles de Colombia.
El Congreso les permitió la entrada a los líderes civiles, estudiantiles, indígenas y de los gremios y organizaciones, les permitió la expresión de sus protestas, pero ninguno de los 279 padres de la patria se han manifestado al respecto y parecen estar poco interesados en los resultados de la mesa de dialogo que en su primer día de negociaciones fue un fracaso total, ya que cada una de las partes se mantuvo tercamente en su posición en contra de la sociedad que ambas partes pretenden defender.
Se llenan la boca diciendo los padres de la patria, desde el gobierno que han permitido y que han abierto las puertas del dialogo, como si estuvieran privilegiando a la sociedad que protesta, queriendo ocultar el grave error que han cometido al negarse a escuchar las justas pretensiones de una Colombia que desde la sabiduría del pueblo le exige a su gobierno que gobierne en función del 99% de la población colombiana.
Padres de la patria que deben comenzar por ellos mismos con el ajuste del gasto público sobre el que ninguno de los representantes y senadores ha hecho una propuesta, son ellos los que hacen las leyes, donde están sus propuestas al respecto, es entonces donde se ve la mezquindad de estas personas, a ninguno se le ocurre decir algo al respecto, deben realizar ese ajuste que es imperioso para la economía del país en el gasto público, ese podría ser un gran paso en la solución de la actual situación social, que le devolvería la confianza a la nación, se necesita escuchar a uno de cuello blanco haciendo una propuesta seria de ley al respecto de sus propios salarios, primas y prebendas que le significan al país una tercera parte de los 14 billones que el gobierno dice necesitar para el ejercicio fiscal del próximo año.
En la primera reunión según el Comisionado para la Paz quien hizo la declaración oficial del resultado de dicha conversación se infiere que también hay que agradecerles por haber permitido el dialogo y haber recibido a los miembros del comité organizador del paro, según sus palabras hubo puntos de acuerdo como el respeto entre las partes pero en la discusión central como la reforma tributaria y de salud el acuerdo estuvo refundido entre las intervenciones de las partes, que de parte del comité fueron 18, lo que deja ver sin necesidad de que Ceballos lo hubiera explicado que el comité en medio de tanto paro llego sin un documento unificado que manifieste el interés común, cada uno de sus miembros hizo su intervención pero desde su óptica, y así es imposible que las partes se pongan de acuerdo.
El comité debe llegar unificado y con un ponente debidamente escogido de entre los miembros del comité, así se ganaría un tiempo importante que significa menos heridos y muertos en las calles, llegar a esa mesa de dialogo sentados en los puntos de vista de cada organización disipa los minutos y los esfuerzos de quienes están en la calle sin representantes, ni senadores tomando la bandera de Colombia, para hacer protesta con la que consiguieron que la mesa de dialogo tuviera su primera sesión, pero se requiere guía y mando desde ambas partes para lograr resultados, además de que se tenga en cuenta la gente que están protestando, que están en las calles queriendo llegar a sus trabajos, que están en las calles buscando el día a día, que están en las calles haciendo velatones, que están en las calles cuidando el patrimonio de la ciudadanía.
Que están en sus casas preocupados por la comida que se pudre en camiones y muere en corrales y galpones, los padres de la patria al infierno abran de ir por permitir que el hambre amenace al país sin que se preocupen por buscar una salida que evite la perdida de los alimentos en las carreteras, donde se están perdiendo las esperanzas de una nación que se quedo sin padres, estos han permitido que semanas de exigir justicia, sean escuchadas pero sin ser tenidas en cuenta pues ellos siguen legislando de espalda a la Colombia que más temprano que tarde les cobrara el abandono en que dejaron a sus representados en el Congreso.
