El país celebra el aniversario del estallido social del 28 de abril que además se junta con la celebración del día del trabajo, aprovechado por las centrales obreras y sindicatos en Colombia para realizar manifestaciones, marchas y actos de tipo cultural, a los que se suman movimientos sociales y colectivos de las minorías que quieren hacer presencia en estos dos días para recordar al estado su presencia y demandas que siguen siendo meticulosamente evadidas por el mismo, manifestaciones, unas que terminan bien y otras en conflicto lo que es muy bien para los interesados en causar caos entre las autoridades y los manifestantes que son constantemente infiltrados por perturbadores pagados y entrenados dicen que por el ELN, las disidencias, el narco tráfico y la delincuencia organizada, siniestros actores que se amparan en la legitimidad de las marchas
En esta convulsión el país se encuentra en medio de las campañas a la presidencia de la república, debates en los medios de comunicación y giras anegadas por la temporada invernal que sigue causando las mismas tragedias de todos los años, empobreciendo a los campesinos y encareciendo la comida de los nacionales, sin que se oiga de parte de los candidatos una solución, ni al estallido social ni al estallido invernal que todos los años por estas fechas se juntan.
Preocupados los candidatos por continuar en un obra teatral de la que ya los colombianos conocen su final o al menos lo presienten y ayudados por la cantidad de encuestas que cada movimiento político a la presidencia patrocina a su amaño, se ciñen a la ultima encuesta realizada por la firma Invamer, famosa en Colombia por su seriedad, que risa, pero entre lo que hay es quizás la que más cobra, por eso su credibilidad, en ella los resultados favorecen a Petro el de la siniestra, dejan en segundo lugar a Fico el de la diestra, en tercero a Hernández, totalmente descalabrado queda Fajardo y a Gómez e Ingrid excluidos del tarjetón.
En la encuesta intervienen destacados y prestigiosos medios como el Espectador, Blue Radio, y Caracol TV, lo que da más credibilidad a los porcentajes publicados por la firma, 43.6, 26.3, 13.9 y 6.5, lo que significa según los expertos analistas que los dos últimos ni uniendo fuerzas logran dar la pelea, pero si pueden ser el desequilibrio en la pelea de los dos primeros, que parecen muy distanciados entres si, pero lo que también destacan los analistas es la manera como Fico a repuntado y como Petro sigue con ese techo encima sin poderlo sobrepasar.
Los genios de Invamer le han dicho al país ese final de la obra teatral en la que estaremos hasta el 26 de mayo y en segundo acto hasta el 19 de junio, conocido ya por la malicia indígena tan propia de los de a pie, que sin necesidad de encuestas sabían que el destino de sus pensiones, sus historias clínicas, sus armarios, sus pupitres, sus alacenas y demás van a quedar en manos de uno de estos dos, dignos representantes de los extremos en la política nacional.
En el centro el pueblo como siempre, que en gran parte alista maletas para salir del país, si los contrarios a la derecha según la intención de voto registrada por Invamer llegasen a ganar, felices esos que se pueden largar y hacer vida en otros lados, infelices los que se tengan que quedar a ver como el discurso de expropiación del Pacto Histórico se hace realidad, como las pensiones se convierten en auxilios insignificantes, como se priva a la empresa privada, como se emperezan las mentes de los jóvenes auxiliados, como el internet y la tecnología vuelven a la era de piedra.
Mientras, se siguen dividiendo los partidos tradicionales como el liberal y el conservador, ambos han perdido su ideología y las bases que los crearon, sus integrantes deciden por iniciativa propia y se unen a los dos finalistas a la presidencia guiados por sus propios intereses, la autoridad de sus jefes, Gaviria y Pastrana es nula y sin candidatos propios quedan expuestos a las divisiones por las que van a ser gobernados, en estampida han corrido hacia otros toldos aduciendo el cambio que desde sus propias consignas nunca pudieron lograr para el país, observados por sus tradicionales seguidores los cuales le han perdido el respeto a sus colores gracias a la falta de unidad en torno a un candidato, siguen despedazando los estatutos hechos para guiarlos, tomando pedazos de ellos para justificar la desbandada en cualquier dirección que han tomado sus políticos faltos de una verdadera ideología de partido.
Los demás partidos minoritarios o no, también están divididos, justificados en las coaliciones que demuestran a las claras que al interior de los partidos están sin el caudal de votantes que necesitarían para respaldar un candidato único, sus colores han sido desvanecidos por las lluvias de mentiras y corrupción que se dan todos los años causando mucho daño a la sociedad colombiana que de nuevo se enfrenta sin banderas a una decisión entre una izquierda que crece y una derecha que se sostiene en los resultados pese a lo corrupta que haya podido ser y que permite a los nacionales y extranjeros que en verdad se dedican a una actividad económica licita que vivan con dignidad y con los lujos propios de una llamada clase media.
Lo cierto es que en Colombia aún se puede hacer algo, ejemplo de esto son los venezolanos que llegaron al país por miles y que después de dos años han conseguido casa, carro, beca y negocio propio, algo que muchos colombianos todavía esperan de los contrarios a la derecha, echados en sus miserias esperando ser subsidiados hasta para respirar.
La clase media o el populacho, son ejemplo de emprendimiento e iniciativa, la jugada maestra de la dirigencia política por desgracia en su mayoría corrupta es permitirle a pesar de las dificultades crear empresa, comerciar, e innovar para que esa misma clase media mantenga una economía en la que los bancos y los gota a gota se lucran, en la que las cantinas, bares, discotecas y tabernas funcionan todos los días de la semana, en la que los supermercados y las tiendas de barrio venden sus productos y en la que muchos colombianos tienen auto que en ocasiones es más caro que su lugar de vivienda.
Esto demuestra que esta clase media en la que se sostiene el país vive sin importarle lo que le pase al país, porque tienen posibilidades de hacer, mientras esto se siga dando en Colombia y la sociedad logre vivir en medio de una economía que le permita ciertos lujos, preocuparse por quien está robándose el erario público que más tarde va a ser invertido en esa misma economía, no es importante, ese quizá es el éxito de la clase política corrupta que hasta ahora ha gobernado por siglos, permitir hacer al populacho.
El destino de este populacho puede ser muy diferente en manos de los que están al otro lado de la diestra, que son aún más corruptos, desde sus orígenes vienen repartiéndose botines conseguidos a sangre y fuego, han acumulado riqueza basada en desplazamientos, secuestros, armas y drogas y ahora han aprendido como hacerlo desde un escritorio, sin botas pantaneras, sin camuflados, sin morrales, lo hacen muy bien vestidos y con maletín ejecutivo que carga uno de sus asesores, se trasladaron de las montañas a la ciudad y aparecen en medios masivos de comunicación, internet y redes sociales como los mecenas de la sociedad.
El segundo acto de esta obra teatral se cierra el 19 de junio pero se puede dar un tercer acto que dependería de los resultados de la votación a la presidencia, en caso de ganar la siniestra el populacho que antes podía hacer algo, solo le quedara la calle y desde allí tendrá que iniciar otro estallido social para recuperar lo que la izquierda le vino a quitar, la posibilidad de hacer, así sea a trancas y a mochas, es lo único que siempre han tenido los colombianos y los extranjeros que llegan al país, en todas las regiones se da este ejemplo gente emprendedora, voluntariosa, laboriosa e ingeniosa que siempre salen adelante con sus ideas, manteniendo la economía nacional con lo poco o mucho que los corruptos gobiernos le aportan.
Entre la diestra y la siniestra esta la clase media colombiana, el 26 de mayo se corroborará está situación y el 19 de junio la clase media debe votar por su posibilidad de hacer algo para seguir manteniendo su propia economía, porque en este país todavía se puede hacer algo.
