Humanizar el sistema de salud en Colombia.

Trabajadores de la salud en Colombia necesitan condiciones más humanas

Bogotá10 de noviembre de 2025Creado por JECR/dmh/LOFN.° 359

En la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) se celebró el V Simposio de Humanización en Salud, un espacio en el que los expertos coincidieron en las siguientes preocupaciones: el trabajo en salud está precarizado en el país, y la formación en salud, lejos de querer consolidar profesionales empáticos, termina deteriorando la salud mental y la vida de los estudiantes. Por ello se necesitan cambios estructurales que integren a estos actores al bienestar y la protección en las políticas públicas.

“Te queremos atender, pero no tenemos con qué”. Esta frase, escrita en una pancarta pegada en la pared de un hospital del país, muestra que la atención no solo depende de que un médico o una enfermera quiera prestar un servicio, sino que en Colombia no siempre existen garantías para que esto se lleve a cabo.

Así lo aseguró el profesor Fernando Galván Villamarín, decano de la Facultad de Medicina de la UNAL, quien además forma parte del grupo de Humanización en Salud de la Institución, el cual trabaja hace casi 10 años en evaluar el panorama de los trabajadores de la salud, desde que están en la academia hasta que ingresan al mundo laboral.

El profesor Galván manifestó con preocupación que, “ya no se trata solo del mercado en salud, sino del mercado de la educación en salud, y desde hace décadas se ha consolidado un modelo que sentó las bases para la explotación y precariedad actual”.

“Ahora en Colombia la salud mueve más dinero que nunca, pero los recursos se quedan en intermediarios y no en pacientes y profesionales, lo cual quiere decir que las instituciones prestadoras de salud sufren las consecuencias, y en esta red también el talento humano. Por otro lado, la humanización se ha centrado poco en los actores fundamentales en la prestación del servicio: médicos, enfermeras y demás trabajadores del sistema”.

Con respecto al tema, y para agrupar las voces de todos los sectores involucrados, la representante a la Cámara Olga Lucía Velázquez explicó que “a pesar de la precariedad, cada años aumenta el número de profesionales de la salud en el país; según el Observatorio de Talento Humano en Salud, en 2024 este número llegó a más de 1 millón de personas entre profesionales, auxiliares, tecnólogos y demás ramas de especialización”.

“La mayor parte del talento humano en salud está conformado por mujeres jóvenes (de 30 a 44 años), con una brecha salarial entre el 10 y 15 %; además, la mayoría de los médicos y profesionales se concentran en Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca, por lo que hace falta una mayor presencia en otras regiones y territorios, por eso es necesario que la salud también proteja a quienes la hacen posible”.

“Para asumir los grandes retos que tenemos en salud debemos desaprender; por ejemplo, el relacionado con la inteligencia artificial, pues hoy muchas personas prefieren la atención virtual a la de los profesionales”, dijo la doctora Velázquez.

La experta habló sobre las Leyes 1164 de 2007 –relacionada con el talento humano– y la Ley 1616 de 2013, sobre salud mental, de la cual fue ponente principal, como un punto de partida para evidenciar la necesidad de reformar la normativa y obtener así un mejor trato laboral para los trabajadores de todo el sector salud. Sin embargo, hace un año, una mesa técnica creada exclusivamente para hablar de este tema no fue efectiva, debido a que, según la representante, los colegios de medicina no querían modificar lo ya establecido en la legislación vigente.

En ese sentido, el profesor Galván hizo la siguiente propuesta como una pauta para revisar los cambios necesarios en el sector: “interiorizar que la humanización en salud debe abarcar a todos los actores y aplicarse hacia tres ejes: pacientes, familias y cuidadores; estudiantes de pregrado y posgrado; y profesionales y trabajadores en salud.

Dichos ejes incluyen temas como condiciones adecuadas de salario, descanso, horarios y elementos para trabajar, así como salud física y mental, disfrute del tiempo libre, deporte, cultura, actividades artísticas y todo lo que implique un día a día más sano para llevar a cabo sus labores. Pues, ¿cómo se espera que los médicos tengan empatía por los pacientes si nadie tiene empatía con ellos?

“Las acciones hacia mejoras en talento humano en salud deben iniciar desde la matrícula en las universidades, y no desde el grado de los profesionales”, expresó el decano.

Por otro lado, la doctora Velázquez indicó que otro factor determinante a reformar es establecer garantías laborales de contratación para el gremio de la salud, pues las órdenes de prestación de servicios se convirtieron en la regla y no en la excepción, y esto también repercute en la dinámica y estabilidad de los profesionales.

“Por ello es necesario plantear un régimen especial de empleo y bienestar para estos trabajadores, desde médicos y enfermeras hasta técnicos y personal asistencial, para que haya estabilidad y protección física, mental y social de sus vidas”, aseguró la representante a la Cámara.

Así, la salud se presenta como un reto para médicos, enfermeras y demás trabajadores que deben servir a otros, pero que no siempre cuentan con las garantías para prestar un mejor servicio. Humanizar el sistema también implica humanizar a quienes lo sostienen.

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