Foto: María Fernanda Londoño Unimedios
La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá autorizó el ingreso de la minga indígena nacional a su campus, para garantizarles su derecho a la protesta. Aunque algunos edificios fueron ocupados parcialmente por condiciones climáticas extremas, las actividades académicas continúan con alternativas virtuales y en medio de un llamado a la solidaridad y el respeto.
La llegada de la minga responde a la movilización nacional convocada para el 1 de mayo, mediante la cual las comunidades indígenas reclaman el cumplimiento de compromisos en salud, educación y derechos territoriales. Originalmente las autoridades gubernamentales habían dispuesto otros espacios en Bogotá para su acogida, pero el incumplimiento en la adecuación de estos lugares y las condiciones climáticas extremas llevaron a los manifestantes a buscar refugio en el campus.
“Decidimos dar respuesta humanitaria, garantizando la dignidad de las personas y protegiendo los derechos fundamentales”, señaló hoy en rueda de prensa el rector Leopoldo Múnera Ruiz, quien subrayó que todas las acciones han sido coordinadas de manera pacífica y respetuosa. La decisión busca garantizar el derecho a la movilización y la protesta, en el marco de la exigencia del cumplimiento del Programa Político de la minga.
Según informó la Rectoría mediante un comunicado conjunto del 28 de abril, la presencia de los indígenas se acordó de manera coordinada, procurando condiciones dignas y respetuosas de los derechos humanos, sin interrumpir el normal desarrollo de las actividades universitarias.
No obstante, el número de integrantes que llegó al campus superó lo previsto –hasta ahora se estiman unas 10.000 personas, según las directivas de la Institución–, debido al incumplimiento gubernamental en el acondicionamiento de otros espacios en la ciudad y a la experiencia que la UNAL tiene en acogidas anteriores. A esto se sumaron condiciones climáticas extremas que obligaron a varios participantes a buscar resguardo temporal en algunos edificios de la Universidad.
El rector Múnera y la vicerrectora de la Sede Bogotá, Carolina Jiménez Martín, explicaron que se establecieron diálogos constantes para facilitar el acceso de estudiantes, profesores y personal administrativo a los espacios parcialmente ocupados.
“La prioridad ha sido garantizar el respeto mutuo y mantener un ambiente de convivencia pacífica”, aseguró el Rector.
Además, para asegurar la continuidad académica, las directivas autorizaron la implementación de clases telepresenciales de manera excepcional, apoyadas en la Resolución 173 de 2022, modificada por la Resolución 547 de 2023.
Activación de protocolos y cuidado del campus
La vicerrectora Jiménez explicó que se activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) en coordinación con autoridades nacionales, distritales y delegados indígenas para atender las necesidades logísticas, asegurar los servicios básicos y proteger el campus universitario.
Hasta el momento no se reportan daños a la infraestructura ni afectaciones en bienes de la Universidad. “Hemos priorizado el diálogo y el respeto mutuo. La presencia de la minga ha sido pacífica”, destacó la vicerrectora.
Se estima que la estadía de los manifestantes en el campus se prolongue hasta el viernes 2 de mayo, fecha en la que culminarán las actividades programadas en el marco de la movilización nacional.
“Históricamente la Universidad Nacional de Colombia ha sido garante de los derechos políticos fundamentales. Invitamos a toda la comunidad a preservar la solidaridad y el respeto que caracterizan a nuestra Institución”, concluyeron las directivas.
Un llamado a la solidaridad y al respeto
La Universidad Nacional rechaza los intentos de instrumentalización política y la estigmatización hacia las comunidades indígenas. Las directivas hicieron un llamado a toda la comunidad universitaria para mantener un ambiente de convivencia pacífica, solidaridad y respeto por los visitantes.
“La Universidad Nacional de Colombia siempre ha sido garante de los derechos políticos fundamentales. Este momento nos convoca a actuar en coherencia con nuestros principios”, concluyó el rector Múnera.
Esta no es la primera vez que la UNAL acoge a la minga indígena; en años recientes ha brindado su campus como espacio de refugio temporal, reafirmando su papel como escenario de construcción democrática y protección de los derechos humanos en Colombia.
Texto: Pagina Universidad Nacional
