Las personas que crecieron entre 1960 y 1970, parte de la generación Baby Boomer tardía o los primeros Generación X, se caracterizan por ser resilientes, autónomas y pacientes, habiéndose criado en un entorno sin pantallas ni inmediatez digital. Desarrollaron habilidades sociales y emocionales fuertes, valorando el esfuerzo, la convivencia con el fracaso y la creatividad ante el aburrimiento, según psicología. Características clave de quienes crecieron en los 60 y 70:
- Resiliencia y Adaptabilidad: Crecieron en una época de profundos cambios políticos, sociales y económicos (Guerra Fría, movimientos sociales) que fomentaron la capacidad de superar adversidades.
- Independencia y Creatividad: Al tener menos supervisión adulta y sin entretenimiento digital, desarrollaron el ingenio, el juego libre y la capacidad de gestionar el aburrimiento.
- Paciencia y Gratificación Aplazada: Al no tener inmediatez tecnológica, aprendieron a esperar, lo que fortaleció su concentración y paciencia.
- Convivencia con la Escasez y el Fracaso: Aprendieron a valorar lo que tenían y a entender el error como parte del aprendizaje, formando una mayor tolerancia a la frustración.
- Conexión Real: Las interacciones sociales y la resolución de conflictos eran directas, cara a cara, lo que desarrolló fuertes habilidades de lectura de lenguaje corporal y comunicación.
Esta generación, marcada por la falta de redes sociales y el juego en la calle, desarrolló una «estabilidad emocional» al enfrentar la vida con menos filtros y mayor autonomía, señalan estudios.
