Fácil le quedo al alcalde anunciar a la ciudadanía soachuna que iniciando el año la iba a golpear donde más le duele, el bolsillo, sin siquiera ponerse colorado le impuso a los de a pie un aumento de 300 pesos en la tarifa urbana, es decir de 1.700 a 2.000 pesos, en sus consideraciones para tomar esta decisión dice haber tenido en cuenta que se quiere garantizar la sostenibilidad del sistema y mantener una conectividad eficiente.
La verdad es que más usuarios del sistema van a tener que madrugar más o destinar más tiempo para poder realizar sus trayectos dentro del municipio a pie descalzo, bici, patines, y demás medios con los que puedan llegar hasta sus destinos, lo que también hará que el número de colados en el sistema Transmilenio seguramente se duplique ya que poco le importe a la administración que los ya sufridos soachunos tienen que pagar desde el 1ro de enero también, el alza que el señor Galán en Bogotá le impuso al pasaje en Transmilenio, lo que para cada persona usuaria del estos medios de transporte significa un aumento $1.100 diarios, afectando de manera contundente la economía de los hogares en el municipio.
Mediante decreto las autoridades locales invitan a la ciudadanía a COMPRENDER la necesidad de esta medida para mantener un sistema de transporte viable y funcional, con el cinismo de decir que se ajustan a las necesidades económicas actuales preservando la calidad del servicio, de tal manera que de Soacha a Bogotá y viceversa son 300 pesos más para ajustarle el bolsillo a los de a pie con una tarifa de $3.000, ahora la sociedad soachuna queda pendiente del festivo de Reyes para ver con que otro regalito la sorprende su alcalde Perico.
