La Soacha que soñamos está a un mes de ser una realidad, el lema con el que Julián Sánchez se hizo alcalde del municipio, se acerca a una realidad que deberá asumir desde el día uno de enero del próximo año, las promesas de campaña se deben cambiar a hechos concretos, el plan de gobierno que presento Perico Alcalde debe iniciar desde el primer momento cambiando las palabras escritas por hechos concretos, en nuestro gobierno, dijo Julián, la comunicación será una prioridad, transparente, abierta y de doble vía, para la tranquilidad de nuestra ciudadanía, desde ya se espera que esa tranquilidad sea de verdad.
Una Soacha como la sueña el ganador de las elecciones también la sueñan sus ciudadanos, organizada, limpia, segura, incorrupta, estable y justa, la identificación entre sus electores y las promesas de campaña de Julián fue al cien por ciento, es un sueño para los soachunos que su ciudad sea un ejemplo para Colombia, en lo que Perico fue enfático, convertir al municipio en un sueño, para lo que tiene que comenzar a partir de enero bien despierto.
Saldarriaga, quien se va con una imagen por el piso y deteriorada por Catastro Avanza, deja una duda inmensa sobre una de las banderas de la campaña política de Julián, que también fue la principal bandera de las demás campañas a la alcaldía de Soacha exceptuando a Danny Caicedo, con la que se comprometieron a favorecer a la sociedad soachuna rebajando el impuesto predial que durante los cuatro años de Saldarriaga se disparo hasta el punto de ser una deuda impagable para muchos habitantes propietarios de predios en el municipio, la duda sobre si es posible echar atrás lo hecho por Catastro Avanza, se afianza en lo endeudado que recibe Perico el municipio, siendo este impuesto una de las principales fuentes de recursos para la administración, lo que pone en jaque la propuesta del nuevo burgomaestre.
Los seguidores del nuevo alcalde escucharon en sus discursos por toda la región que era injusto y oneroso el cobro del impuesto predial que durante el gobierno de Saldarriaga se convirtió en la pesadilla de los soachunos, lo repitió durante su campaña y en todos los rincones urbanos y rurales del municipio, prometiendo que su objetivo es favorecer desde su administración a los afectados con este impuesto, algo de lo que sus electores y el resto de la comunidad están al pendiente.
En una de sus entrevistas dice Julián: “vimos una oportunidad clara en la necesidad, la insatisfacción, en el dolor, en la rabia de la gente, vimos que la gente buscaba esperanza, ilusión, confianza y decidimos por ello iniciar un camino hacia la alcaldía de la ciudad, construir un programa de gobierno con la gente,” 63 mil corazones como el mismo dice lo apoyaron, creyeron en él, ahora le corresponde a Perico cambiar la pesadilla por el sueño de una ciudad incluyente y justa.
Desde que comenzaron las reuniones de empalme con el gobierno saliente, es muy poca la comunicación prioritaria, transparente, abierta y de doble vía, y sobre el tema del impuesto predial, la comunicación ha sido nula, la pesadilla para la sociedad soachuna continua, un mes de fiestas navideñas que se hace eterno en la espera de que se termine uno de los gobiernos más dañinos para la economía del municipio, en el que la esperanza, la ilusión y la confianza de 63 mil corazones arrastran a casi un millón de personas que habitan en Soacha al sueño de Perico.
La responsabilidad del joven gobernante y su gabinete a partir del primero de enero de 2024, va más allá de sus promesas y del plan de gobierno que le presento a la comunidad, La Soacha Que Soñamos, es un lema que nace del corazón de los habitantes del municipio y convertir ese sueño en una realidad es un verdadero reto, el exdiputado tiene una oportunidad histórica, recoger los pedazos dejados por la pésima administración saliente, construir sobre lo destruido, pero en especial corresponderle a la esperanza, la ilusión, la confianza de los corazones de los soachunos con los que construyo ese plan de gobierno que ahora le corresponde aplicar sobre el total de la sociedad que comienza a gobernar.
El municipio más grande de Cundinamarca, el décimo a nivel nacional, es el reto de Perico Alcalde, administrar uno de los presupuestos más altos del país sobre el que se tienden muchas redes de corrupción que han hecho celebres a gobernantes anteriores, es la tarea sobre la que hizo repetidas promesas de eficiencia en el manejo de esos recursos, la pesadilla de una ciudad que se ve sometida a las presiones de la cercanía con la capital, la llegada permanente de inmigrantes y desplazados, el desorden de los ambulantes, la inseguridad del microtráfico de droga, las bandas criminales y la delincuencia común, el crecimiento urbano sin control y otros grandes problemas de movilidad, salud, educación y demás esperan al nuevo alcalde.
La Soacha Que Soñamos, comenzará según Julián Sánchez Perico desde el primer día del 2024, una gran ilusión para la comunidad soachuna, que ve en Perico Alcalde al realizador de este sueño, la pesadilla de Saldarriaga tiene los días contados, en las manos de un raizal queda la responsabilidad de despertar al sueño de la ciudad que los soachunos, al igual que el alcalde elegido, sueñan ver en los próximos cuatro años.
