JUVENTUD SIN DESTINO.

El regreso a clases en Colombia es todo un reto para los educadores y directores de las instituciones educativas, como también los es para las secretarias de educación municipales y departamentales al igual que para el ministerio de educación en cabeza de María Victoria Angulo González una economista con “maestrías en economía” la acreditan más de 20 años de experiencia laboral en materia de política social, con especial énfasis en educación y 15 años en el sector público colombiano.

Con casi dos años de virtualidad total los estudiantes a medias en sus bases para seguir con el año lectivo que les corresponde debido a la precariedad no de la virtualidad, aunque en algunas regiones del país si fue muy precaria, pero si de los contenidos en todas las áreas en las que los profesores tuvieron que seleccionar y adecuar esos contenidos para acomodarlos a los horarios y al tiempo de clase que dispusieron cada una de las instituciones en todo el país para los alumnos que estuvieron muy dispersos en cuanto a su atención como pudieron notar la mayoría de los padres presentes en muchas o pocas de esas clases.

Con muy poco la mayoría de los estudiantes pudo cumplir con lo requerido en cuanto a calificaciones para pasar al siguiente grado y así regresan ahora a la presencialidad con la que seguro mejorara su atención y su aprendizaje, pero con el mismo problema sin resolver, sin que este sea de salud, sino de contenido, el problema es el pensum que exige a nivel publico el ministerio de educación, por el que también se rige en gran parte el sector privado.

De nuevo y en presencia de sus maestros el estudiantado tendrá que enfrentarse con esos temores que se producen en el interior de cada estudiante a la hora de entrar a esas clases que son el terror para cada uno de ellos en particular, porque esta educación sigue siendo general, todos deben pasar por los mismos filtros del precario sistema educativo colombiano que logra una producción masiva de graduandos despistados y perdidos en un mar de información, llegando a las puertas de las universidades sin conocer cuales son sus verdaderas vocaciones, sus mejores aptitudes y sin seguridad sobre lo que les gusta.

Los graduandos producidos en masa han pasado por un proceso educativo de once años que les hace perder el gusto por el aprendizaje y la verdadera capacitación, la educación pública es una fabrica de juventudes enojadas, confundidas y cargadas de un extenso conocimiento, pero sin profundidad.

Con la presencia en el mundo de la pandemia se descubrió que es en la tecnología donde esta la salida, el ministerio de educación colombiano se preocupó por hacerla llegar a todas las regiones del estado, aunque hubo algunas partes que se quedaron sin patria, llegaron con computadores, portátiles, tabletas, celulares y demás equipos en un despliegue de recursos con el que hicieron mucha publicidad.

Pero el despliegue de la tecnología en los programas educativos del gobierno colombiano fue nulo, el pensum nacional sigue intacto, geografía, biología, matemáticas, química, educación física, sistemas, la formación educativa sigue intacta, con las mismas taras históricas, sigue siendo deficiente y en esta época de total virtualidad esta formación es obsoleta, desde su inicio hasta el final, inclusive las universidades están lejos de proporcionar una formación tecnológica en cada una de las carreras en las que forman profesionales en este aspecto deficientes y que tiempo después tienen que recurrir al nuevo orden de instituciones que brindan la formación que se necesita en este campo tan amplio de la tecnología.

La juventud colombiana desperdicia once años de su vida, pasan por un sistema educativo que los trata a todos por igual y los califica a todos por igual, sin considerar la individualidad y el talento innato en cada uno, escasos colegios privados y de muy alto costo trabajan en este aspecto y desde muy jóvenes empiezan con la formación en las habilidades propias de cada individuo logrando al final una persona bien definida en su proyecto de vida y debidamente capacitados en el área que en realidad le interesa a cada estudiante.

La internet brinda hoy en día una formación alternativa, que es en donde el ministerio de educación logró para el estudiantado un adelanto, porque los jóvenes e incluso los niños están accediendo a este conocimiento, en un medio que puede ser peligroso por la cantidad infinita de posibilidades que brinda, en la que se pueden ver atrapados en juegos, desafíos, acosos, pornografía, prostitución, estafas, drogas y un sin numero de delitos cibernéticos que fácilmente llegan al interior de los hogares en todo el mundo.

Pero la internet es ahora la salida hacia el nuevo orden mundial, basado en la tecnología, las juventudes en el planeta tienen en este momento el conocimiento infinito a un clic, la gratuidad de toda esta información la pone a disposición de quien la quiera aprovechar, la paradoja resulta en que muchos estudiantes tienen que perder su tiempo asistiendo a clases y cumpliendo con las exigencias en tiempo que les imponen estas clases y sus responsabilidades académicas, siendo esta la falla del sistema educativo colombiano.

El sistema tiene que migrar de la generalización a la individualización de las capacidades del estudiantado, debe encontrar los mas temprano posible el talento individual y potenciarlo, para lograr el desarrollo de las habilidades y destrezas en el conocimiento que cada estudiante quiere adquirir de acuerdo con sus habilidades y su gusto, formando grupos en comienzo que permitan la profundidad en la materia escogida por estos estudiantes.

El mundo tiene un desarrollo tecnológico super acelerado y los estudiantes en Colombia están perdiendo once años de su vida en un arcaico y obsoleto sistema educativo que forma masas de mentes obnubiladas y miradas borrosas que hoy tienen las ventanas de la internet, abiertas para dar el gran salto, ventanas por las que la ministra Angulo debe entrar para facilitar a los estudiantes en Colombia aun más el acceso a todo este conocimiento que hay se encuentra, la formación debe ir hacia el futuro, se debe desechar ese modelo de más de veinte años que funciona en el país.

Es en la tecnología donde se encuentra la mayor fuente de empleo en el mundo actual, es un error seguir formando durante once años personas que van a quedar sin posibilidades ante las necesidades modernas, esta es la posibilidad en la que muchos padres están pensando y por la que muchos padres están optando, en la internet se encuentran sin numero de cursos gratis que capacitan en sistemas y todas sus derivaciones sin contar con otras formaciones que también son muy productivas, por lo tanto para que perder tiempo y dinero en la educación formal, un joven a los quince años o antes inclusive puede desarrollar a través de la internet su propia empresa, como ya se ven ejemplos por todo el mundo.

Esto sacaría del tedio y de las calles a millones de jóvenes que ven como el sistema educativo actual los frustra a ellos y a sus padres, todos pasan por la duda de si el estudio tiene algún sentido o vale la pena, la realidad es que en la tecnología se necesitan en la actualidad muchas más personas formadas, el sistema esta quedando corto en la capacitación individual de la sociedad colombiana y se empecina en seguir sacando a las calles una juventud sin destino

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