Sonriéndole a la vida

Finalmente se está usando en el lenguaje de las partes que representan a las masas que siguen siendo utilizadas, la palabra “guerra” el Comité Organizador del Paro sigue convocando su carne de cañón, la juventud,  para que se insista en las marchas de protesta, el gobierno ya dio la orden a la fuerza pública de usar la fuerza para levantar los bloqueos y para eso utilizan su carne de cañón que son los soldados y los policías, tanto de un lado como del otro los que van a poner el pecho para que otros saquen pecho después, son los hijos, las hijas de las familias colombianas que tendrán que velar a muchos de ellos bajo el manto de justicia que reclaman tanto el Comité Organizador del Paro como el mismo gobierno.

En estos días de paro la tensión continua en aumento, la pobreza también, los ricos ya debieron haber sacado a sus dignísimos hijos e hijas del país, pero los pobres tienen que ponerlos en las calles para que peleen entre ellos defendiendo los colores de la patria, la posición del Comité y del gobierno sigue siendo la misma, sin ningún problema y sin ninguna vergüenza siguen enviando a las calles a la nación pobre y desorientada por el hambre y la angustia que generan los días de paro, el Comité utiliza a las agremiaciones, organizaciones estudiantiles, indígenas, civiles y de todo tipo para que utilicen a los y las pobres en las marchas aduciendo las injusticias cometidas por el gobierno y el gobierno utiliza su maquinaria bien montada para que los acomodados del país confronten desde los medios y con el lenguaje del uso de poder del estado, combatan a los pobres con los pobres del gobierno que vienen siendo los soldados y los policías.

Sonriéndole a la vida la nación colombiana pone su esperanza en las decisiones de unas personas que son utilizadas por fuerzas más poderosas, tanto el Comité como el gobierno solo cumplen con el reparto de papeles que les han sido asignados, en esta obra maestra de utilización de la dignidad, honra e inocencia de sus hijos e hijas para generar una situación de caos de la que muy pocos al final se van a beneficiar, finalmente una vez se baje el telón de cada uno de los actos magistralmente puestos en escena y la obra de utilización de la sociedad colombiana se de por terminada el éxito en la vida bajo las condiciones que resulten de este proceso depende igualmente de la capacidad individual de aprovechar las oportunidades que se brinden en el territorio.

Esa capacidad individual es inherente a la persona, depende de la manera como esa persona enfrente con sus capacidades las brechas de éxito que se abren en el país de acuerdo con la posibilidad de desarrollo planteada discutida y plasmada en leyes resultantes de la situación de caos que tuvo que atravesar el país para llegar a ese estado social de derecho idealizado desde 1991, es decir la capacidad individual depende de si mismo y el estado solo debe garantizar que el individuo tenga dentro de una sociedad, las posibilidades de progresar en la misma.

 Lo que hoy se puede intuir del brazo violento de las marchas convocadas por el Comité y del brazo violento del gobierno es que estas personas que los conforman, nunca encontraron una posibilidad dentro de cada uno para ganarle a la vida con una sonrisa y fácilmente se escudan en la falta de oportunidad de empleo y de estudio, porque es un hecho que en la policía y el ejercito hay una juventud que se encontró sin otra salida más, y los que vandalizan en las marchas tampoco han encontrado puertas abiertas, solo la de violentar el patrimonio publico y privado, lo que permite sangre, muerte y dolor y permite ver la falta de conocimiento del mismo ser, que es por donde debe comenzar la revolución molecular disipada.

La juventud colombiana debe ver en su interior y buscar la sonrisa a la vida sin que dependa de los resultados de una tragicomedia bien montada en la que las factibilidades de éxito a pesar de cambiar siguen dependiendo de la capacidad del individuo para dejar de ser utilizado, mientras el individuo siga dependiendo de la posibilidad de que le den, mientras siga dependiendo de un asistencialismo va a  seguir quejándose de que lo que le dan ya que nunca es suficiente, la mirada al interior si le da la fuerza para conseguir resultados, la juventud debe sentir que el cambio en su vida viene de su interior, de la sonrisa con que pueden ver lo que le corresponde hacer por y desde la sociedad que habitan.

Pero el primer paso para la revolución molecular disipada esta en la persona, cada individuo es una molécula que conforma un organismo mucho más grande, si permite que lo utilicen la sociedad seguirá siendo utilizada,  cada molécula se revoluciona desde su interior de forma disipada, aislada, para que sea parte de una gran sociedad, si logra ver la vida con una sonrisa en su rostro el panorama de éxito se amplia porque depende de su manera de aprovechar las oportunidades que la vida le brinda indistintamente de las leyes del país.

La revolución individual comienza por salvar su propio ser, salvarlo de la tristeza y la quejadera, de la flojera y la pereza, de la ignorancia y del egoísmo, para conducirlo a la victoria de la alegría, del agradecimiento del día a día que forja el espíritu, comprendiendo que la experiencia acumulada minuto a minuto es perdida si se le mira desde el dolor, por eso la alegría, la risa y la sonrisa son una alternativa para poder ver lo mejor de una situación que por más cómoda o difícil que se presente sigue dependiendo de la actitud del ser, de la sonrisa que desde el alma se le presente a la vida para conseguir excelentes resultados individuales que afecten de buena manera la sociedad en que se vive.

La felicidad es el estado en el que debemos vivir.

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